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Castel Nuovo

  • Castillo y fortaleza
  • 4.4
  • Precio: €10 - €15
  • Horario: 09:00 - 18:00 (cerrado los domingos)
Cómo llegar
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Historia

Cuando Carlos I de Anjou inició, en 1279, la construcción de su nueva fortaleza junto al mar, el diseño y la dirección de las obras se encomendaron a dos arquitectos militares franceses, Pierre de Chaulnes y Pierre d'Angicourt, aunque el biógrafo Vasari, en el siglo XVI, atribuyó en cambio el proyecto al escultor pisano Giovanni Pisano. Fuera quien fuese su verdadero autor, el resultado fue una compacta fortaleza gótica de planta cuadrangular irregular, con cuatro torres angulares, altos muros almenados y un profundo foso perimetral, completada en apenas cinco años, hacia 1282.

Ese núcleo angevino se mantuvo prácticamente intacto hasta la conquista del reino por Alfonso de Aragón en 1442, quien encargó su reconstrucción a Guillem Sagrera, arquitecto mallorquín que remodeló la fortaleza con un marcado carácter catalán — torres circulares, espectaculares escaleras abiertas "a la catalana" y suelos de mayólica azul y blanca importada de Valencia —, elementos que aún hoy definen buena parte del interior del castillo. La Sala de los Barones, corazón de aquella reforma aragonesa, nunca ha abandonado del todo la vida pública: además de su función museística, todavía acoge de vez en cuando sesiones del ayuntamiento de Nápoles, un caso poco frecuente de sala del trono medieval que sigue funcionando como sede de gobierno.

¿Sabías que...?

La puerta de bronce de la fachada sur del castillo, fundida hacia 1474-75 por el escultor Guglielmo Lo Monaco por encargo del rey Ferrante, conserva todavía hoy una bala de cañón real incrustada en uno de sus paneles inferiores. Según la historia transmitida junto con la puerta, las tropas francesas se la llevaron como botín de guerra tras el saqueo de Nápoles en 1495, pero sus naves fueron interceptadas frente a Rapallo por una flota genovesa; en plena batalla, una bala de cañón golpeó la puerta y quedó incrustada en el bronce, y los genoveses la devolvieron más tarde a Nápoles, bala incluida, donde hoy se exhibe en el Museo Civico.

Durante generaciones, los napolitanos contaron que un cocodrilo vivía en las celdas subterráneas del castillo y que arrastraba a los prisioneros condenados hasta el mar a través de un pasadizo secreto; de hecho, un cocodrilo disecado permaneció colgado durante décadas cerca del Arco de Triunfo, como si confirmara la leyenda. En 2020, un equipo de investigadores extrajo ADN de la raíz de un diente conservado en la mandíbula del ejemplar y realizó además una datación por radiocarbono: el animal resultó ser un auténtico cocodrilo del Nilo, Crocodylus niloticus, fechado entre 1296 y 1419, justo en los siglos angevinos y los primeros años aragoneses del castillo. La explicación que hoy se considera más plausible no es la de un monstruo devorador de prisioneros, sino la de un exvoto: un cocodrilo disecado traído de Egipto por un soldado como curiosidad u ofrenda; la historia más sombría de los prisioneros arrastrados al mar parece ser un añadido posterior.

Bueno saber

Castel Nuovo abre de 9:00 a 18:00 de lunes a sábado y permanece cerrado los domingos; la taquilla suele dejar de vender entradas unos treinta minutos antes del cierre. La entrada, con un precio de entre 10 y 15 euros, incluye la Capilla Palatina, la Sala de la Armería con su suelo de cristal sobre los restos arqueológicos excavados, y la pinacoteca del Museo Civico en las plantas superiores.

El Arco de Triunfo de mármol blanco está orientado al oeste, hacia la Piazza Municipio, por lo que la luz más suave y uniforme para fotografiar sus relieves se encuentra por la mañana o en una tarde nublada, antes de que el sol quede justo detrás de él. El castillo se encuentra a poca distancia a pie de los otros grandes monumentos de Nápoles — el Teatro San Carlo, la Galleria Umberto I y el Palazzo Reale están todos a pocos minutos caminando —, lo que lo convierte en una parada natural, al principio o al final, de un paseo por el centro histórico.